Un plato rapidísimo, delicioso, saciante y muy bajo en calorías
Necesitamos una cazuela de fondo grueso sin material antiadherente.
Las que más me gustan y uso son unas de aluminio fundido, de las cuales ya os he hablado en otra entrada, que funcionan también como hornos. En Argentina se venden con las marcas Essen y Quercy, no son baratas (sobre todo las primeras) pero son una verdadera inversión porque se usan para todo y duran para siempre. Eso sí, en contra de toda lógica, han comenzado a ponerles antiadherente. Yo tengo las Quercy sin revestimiento (ver aquí) y las recomiendo con entusiasmo.
- Poner una cucharada de aceite en el fondo de la cazuela y calentar a fuego medio.
- Echar una cebolla y una manzana golden cortadas en trozos planos y gruesitos. Remover hasta que empiecen a ablandarse.
- Echar una escarola pequeña cortada en trozos, tapar y cocinar cinco minutos a fuego fuerte. Para entonces, la cebolla y la manzana se habrán tostado y la escarola estará hecha.
- Salpimentar y agregar un chorrito de vinagre balsámico y una cucharada de queso blanco con bajo contenido de grasa (Lidl, marca Linessa, 0,2% m.g.) o queso vegano hecho con poco aceite.
- Remover, emplatar y rematar con una picada de nueces.
Quienes no estén a dieta pueden añadir aceite crudo al final, pero así sin más está estupenda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario